Los edificios del Congreso del Estado, Registro Civil, Registro Público de la Propiedad, el Oficina Fiscal, el Poliforum, la Torre Bicentenaria, incluso, el recinto ferial, no pertenecen al Estado o a los tamaulipecos; son legalmente propiedad de los Valdez; Antonio Carlos Valdez Balboa y su hijo Pedro Luis Valdez Garza

Lo negro de la situación, es que no existen registros de cómo el Congreso autorizó al Estado endeudarse de esta manera con los empresarios pues a la fecha, nadie ha logrado encontrar el decreto de venta de predio.

La semana pasada el diputado panista Carlos Garcia González, además de ser desde hoy Presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso, externó que habían indagado sobre la propiedad del Congreso del Estado y al parecer no tenía dueño, porque no tenía escrituras.

Y es que, desde siempre, medios de información han venido investigando la situación legal de la Torre Bicentenaria, del resto de los edificios por los que el Estado, pagaría a 20 años desde el 2009 la edificación de los mismos, más siempre ha sido copado el acceso a cualquier tipo de información.

Sin embargo desde el anonimato, uno de los diputados del Partido Revolucionario Institucional, reveló que todos estos edificios fueron edificados sobre los terrenos de los Valdez, y no solo eso sino, el Estado paga una renta de 410 millones de pesos al año y no otra cifra minimizada que ofrecen en Transparencia.

También reveló que tampoco había documentación sobre las transacciones, como permisos de obra, etc, que llevaron a construir estos edificios del Estado en terrenos particulares.

“Estos desarrollos debieron ser autorizados por el Cabildo, y por el Congreso; pero no tenemos ni registro en el Cabildo, por lo que sería Arturo Diez Gutiérrez quien tendría que dar una explicación.

Pero principalmente, sería el ex diputado local Felipe Garza Narváez, quien daría la explicación de cómo ocurrió, o cómo se llegó a esto, porque él fue el Presidente de la Junta de Coordinación Política en el Congreso del Estado en los años en que se traficó todo el papeleo, porque no existe nada. No asamblea, no propuesta; nada.”

Dadas las circunstancias, Tamaulipas ha pagado 410 millones de pesos anuales desde el 2010, hasta el 2016, que son 2 mil 400 millones de pesos que pararían a los bolsillos de los empresarios, que son familiares directos del ex gobernador Eugenio Hernández Flores.

Esto, sin considerar los pagos anuales a una Constructora regiomontana por la construcción de la Torre Bicentenaria, y del resto de los edificios, así como el arrendamiento del mobiliario interior.

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