ESPAÑA.- El Real Madrid, con una imagen triste, insegura, llena de altibajos y con una falta de juego e ideas alarmante, ganó por 3-2 al Málaga con un tanto de Cristiano Ronaldo tras recoger el rechace de un penalti.

Zidane decidió invertir en descanso para Luka Modric, a quien dejó en el banquillo para dar salida a Lucas Vázquez, que ya fue titular en Chipre. Isco regresó al once, Jesús Vallejo se colocó en el lugar de Sergio Ramos y sentó a Nacho Fernández con los suplentes, mientras que Kiko Casilla se mantuvo en la portería pese a la recuperación de Keylor Navas.

Karim Benzema necesitaba reivindicarse de una vez por todas, pero no lo consiguió. Aunque abrió el marcador, muy pronto, en el minuto 9’ tras rematar a puerta vacía el rechace de un cabezazo al larguero de Cristiano, ofreció de nuevo su imagen más indolente. Como muchos de sus compañeros, contagiados por los nervios.

El Málaga no se amilanó después de una primera parte exigente y con alternativas. En la reanudación, saltó al campo decidido a hacer daño, directo a la portería de Casilla.

El premio llegó casi a falta de media hora, con un remate desde fuera del área del uruguayo Chory Castro que pasó por debajo de las piernas de Vallejo y que se le escapó a Casilla, que pudo hacer mucho más en el empate del Málaga.

Cuando el horizonte era negro para los hombres de Zidane, Luis Hernández cometió un penalti sobre Modric que transformó Cristiano con incertidumbre. Su disparo lo sacó Roberto con un paradón, pero su gafe se acabó tras recoger el rechace y hacer el 3-2 para su equipo.