Tenía escasos tres meses cuando la “abrieron”.

Cd. Victoria.- Varios trabajadores de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado metieron máquinas, picos, y construyeron una zanja para meter drenaje a una zona que será un fraccionamiento el pasado 24 de Febrero, “partiendo” la calle Michoacán.
El 1 de Noviembre habían repavimentado la avenida; desde ese día, tenía encantados, casi, casi, enamorados a los residentes del fraccionamiento San Luisito y aledaños.
Había quedado muy “planita”, muy placentera al rodarla; ni parecía que fuera de verdad, porque de noviembre hacia atrás, cobró la vida a los sistemas de suspensión de decenas y decenas de vehículos.
Así, los empleados de COMAPA acabaron con la poca simpatía que había ganado del sector, el Alcalde, Oscar Almaraz Smer y la repavimentación.
Indignó
La cuestión, revelan los vecinos, es que la COMAPA y Obras Públicas del municipio están trabajando de una manera casi “cavernaria” porque, aseguran, no se les da el pensar o razonar para adoptar medidas previas, como el coordinarse y evitar estos daños.
La calle, hoy, mantiene un parche de tierra amarilla, mientras que los pavimentos, presentan daños que vendrán, con la lluvia, a degradarse más, agrietarse, y formar nuevos baches.

“Así empieza de nuevo la historia; un año, dos, y la calle empezará a sufrir roña” asegura Alfonso Reyes, uno de los vecinos.
Para él, la COMAPA es la responsable de todas las irregularidades de los pavimentos del sector; para Mario Ramos, Regidor del Ayuntamiento, es el virus que tiene infectadas las calles de Victoria, con baches.
“Te das una vuelta en el centro, y los vas contando de diez en diez por cada cuadra; son puras zanjas mal tapadas o parchadas, y no solo eso; es en toda la Ciudad; si Victoria tiene pavimentos feos, ¡es culpa de la COMAPA!” señala el representante popular.
Acusó de no haber una sinergia entre la paraestatal y la dirección de Obras Públicas para mantener coordinación en los proyectos a futuro; si no existe esta coordinación, es que van a autorizar desarrollos urbanos “al vapor”.
“Puros negocios” dijo.
“También hay casos en que en algunas colonias que estrenan calles de concreto hidráulico, ya están siendo operadas por la COMAPA; porque no existe una logística que les permita prever trabajos; son el cáncer de las calles de la capital”
Por su parte, la COMAPA asegura trabajar en un ritmo de reparación de alrededor de 50 fugas en las más de 8 mil 500 calles que cuenta en la Ciudad; cada intervención deja un parche, por lo que podrían ser 600 parches anuales como mínimo, a las calles de la Capital.

Demis Santana / Cambio.Press