El Río San Felipe del municipio de Güémez, en Tamaulipas, fue “asesinado”.
Hace 8 años los pobladores detectaron un hedor que despedía el agua; poco después, las corrientes se llenaban de espuma, y sus cristalinas aguas se tornaban a un color verde oscuro, sucio.
“Lo mataron”, aseguran.
Hoy, sus corrientes, son de aguas contaminadas.
El problema es que la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado del municipio de Victoria, la Capital de Tamaulipas, se le ocurrió en desfogar la laguna de oxidación “El Saladito” sobre uno de los cauces que se une al Río San Felipe.
Cada día, miles y miles de litros de aguas residuales que produce la Ciudad, van a parar a este afluente.
Mató un ecosistema.
Ya no hay peces; los que llegan de otros afluentes encuentran una muerte segura.
Acabaron con una tradición; el disfrutar de la poza “Del Sabino Quemado”
Desde ese año, los pobladores han exigido a las autoridades -gobiernos priistas- resuelvan este grave problema.
En el 2017, aprovechando el triunfo de la alternancia en el Gobierno municipal, los “güemenzes” pidieron al alcalde, Carlos Cárdenas, buscar solución al problema.
El alcalde de Güémez entabló diálogo con Oscar Almaraz Smer, el presidente del Consejo de Administración de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado, y alcalde de Victoria, para que cooperara en buscar una solución.
Solo quedó en veremos.
Hasta hoy, jamás se tocó el tema.
Las aguas de drenaje siguen siendo descargadas sobre el Río San Felipe.
El afluente desemboca en la Presa Vicente Guerrero, donde la Comisión Municipal de Agua Potable de Victoria tiene funcionando una bomba que extrae de 600 a 700 litros de agua contaminada por segundo, que es sometida a tratamientos de cloro para potabilizarla, y así, suministrar el líquido a la red de agua potable de Ciudad Victoria.

Afectaciones.

El pasado 17 de febrero del 2016, Cambio.Press acudió a una entrevista a la comisión de agua potable y alcantarillado en Victoria para entrevistar sobre el caso San Felipe, a Gustavo Rivera Rodríguez, gerente de la paramunicipal.
Dentro de los primeros diálogos, Rivera Rodríguez, culpo a la empresa “Jugos del Vergel” quien hasta ese momento y según sus planteamientos era la responsable de la contaminación del río San Felipe, en el municipio de Güémez, por lo cual sería sancionada, según una denuncia iniciada por la Comisión Nacional del Agua.
Sin embargo, hasta el recorrido de los reporteros se pudo constatar que las aguas negras emergen de los desfogues de la Comapa, que maneja los residuos, sin aplicar algún tipo de manejo de riesgos según las normas ambientales, para el manejo de aguas residuales.
Contando con dos lagunas de oxidación en el ejido el Olivo, los desfogues continúan sobre el rio San Felipe afectando más de 16 kilómetros, entre los cuales existen parcelas y comunidades que tiene que soportar los fétidos olores y la contaminación.

Enfermos.
Por su parte el alcalde Carlos Cárdenas González, inicio una demanda el pasado mes de octubre en contra del municipio de victoria, poniendo en conocimiento de la Secretaria de Salud la situación.
Explicó que esta situación afecta la salud de los habitantes de cinco comunidades rurales y la cabecera municipal, que diariamente se quejan de problemas por esta contaminación.
Recordó que, en marzo del año pasado, los habitantes hicieron una serie de manifestaciones debido a que las familias estaban enfermando; sin embargo, se tiene conocimiento de que autoridades de la COMAPA Victoria y el ayuntamiento capitalino, acudieron a calmar los “ánimos a su manera” según el edil.
“Tan sólo en la cabecera municipal había más de 300 casos de personas con enfermedades en la piel, la cual fue originada por la contaminación que genera el arroyo San Felipe, que trae consigo una gran cantidad de aguas negras arrojadas por la Comapa de Victoria”, Declaró el edil.
Agregó que al realizar un recorrido en esta semana por el arroyo y la laguna de oxidación pudo constatar la permanencia del derrame y la descomposición del agua.
“Hicimos un compromiso con los habitantes de Güémez y fue el resolver el problema de la contaminación del agua, por lo que buscaremos la intervención del gobernador para que se otorgue una solución definitiva”.

Cronología

En 2010 el Grupo Ecologista Protectores del Agua presentó una queja ante la Comisión Nacional del Agua por la mortandad de peces registrados en el río Corona y el arroyo San Felipe, pero no se hizo nada.
Desde 2011, más de 40 familias que residen a la orilla del arroyo San Felipe en la cabecera municipal han denunciado la contaminación de este caudal por parte de la COMAPA Victoria.
En noviembre de 2012, las señoras María de la Paz Mata y Consuelo Valles, habitantes de la cabecera municipal de Güémez, junto con un grupo de personas, acudieron al palacio de gobierno para solicitar una investigación y demandar que se investigue a la Comapa de Victoria por contaminar el arroyo y el río Corona.
El caso lo tomó la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (Seduma), que no actuó en contra del organismo operador, a pesar que las familias de Güémez ya padecían enfermedades de la piel por los contaminantes arrojados a las aguas de este arroyo.
En marzo de 2014 nuevamente se registró la mortandad de peces en el río Corona, contaminado por las aguas del arroyo San Felipe, donde brotaron otras patologías entre los pobladores.
Asimismo, en el mes de febrero y marzo de este año los habitantes llevaron a cabo la toma del edificio de la Presidencia Municipal de Güémez, para exigir a Carlos Cárdenas González, su intervención ante la problemática que estaban viviendo, al existir más de 100 niños enfermos de la piel y 50 adultos con cuadros diarreicos.
Ante esta situación, la Comisión Municipal de Agua Potable de Victoria, llevó a cabo varias acciones en la laguna de oxidación El Saladito, responsable del problema de contaminación, y al mismo tiempo, la Comisión Estatal del Agua anunció la construcción de una planta tratadora, pero hasta la fecha no se ha realizado ninguna acción.

Demis Santana / Aníbal Muñiz Silva