Radicales Libres / El ocaso del Clan Cárdenas

Mal pintan las cosas para la candidata del PRI a la diputación federal por el V Distrito con cabecera en Ciudad Victoria, Tamaulipas, Alejandra Cárdenas Castillejos.
“Ale”, como le dicen sus allegados, lleva una cuesta muy empinada por recorrer.
Sobre su espalda recae la supervivencia política del Clan Cárdenas, tras los estrepitosos fracasos de su tío, Enrique Cárdenas y su hermano José.
El primero sólo logró algunas diputaciones, una por Victoria y otra por Mante: además de sus infructuosos esfuerzos por lograr la candidatura a la Gubernatura por su (aún) partido, el Revolucionario Institucional.
Pepito tuvo un paso fugaz por el cabildo y por el PRI Municipal de Ciudad Victoria, justo en la debacle de 2016, por lo que los ojos del Clan fueron puestos en Alejandra, con paso gris como Sindica, y donde quedó a deber múltiples explicaciones de los pagos que fueron autorizados por su firma, mancomunada con la del alcalde, Oscar Almaraz.
Así las cosas, en caso de sucumbir en esta elección estaría condenando al apellido Cárdenas a perder aún más relevancia en el espectro geopolítico estatal, reducido apenas a espacios marginales.
La obtención de la candidatura para el Clan parece más una sentencia al paredón que un logro por la relevancia política del mismo.
Y es que recorrer las populosas calles de Victoria ha supuesto una tarea titánica para un personaje acostumbrado a vivir en la parte exclusiva de la capital, a estudiar en colegios privados y a viajar en avión de manera cotidiana.
No ser percibe empatía con amas de casa, obreros, empleados y comerciantes de escasos recursos cuyas familias viven un mes con lo que Alejandra gasta en un día.
Si bien no es culpable de pertenecer a una clase acomodada, les ajena a los verdaderos problemas que enfrentan 7 de cada 10 victorenses que se encuentran en una situación vulnerable por situaciones como desempleo, bajo ingreso, inseguridad o estar sin acceso a seguridad social.
La cuestión es ¿Cómo pretenderá convencer una perfumada a votar a quien no tiene agua para bañarse? Aunado a esto, el distanciamiento de Gustavo Cárdenas de la política tamaulipeca al ascender políticamente dentro de Movimiento Ciudadano, endurece la posición de sus rivales políticos.
El que tiene enfrente. Mario Ramos arrancó con más fuerza la campaña por la diputación federal que Cárdenas. A pesar de estar en coalición, el Güero se ha apoyado en su base partidista (Movimiento Ciudadano) aún y cuando compite con otras siglas como el PAN y el PRD.
Sus compañeros de partido, jóvenes, bullangueros y ruidosos hacen que la gente salga de sus casas, tal vez por curiosidad, pero terminan escuchando el mensaje que trae. La participación de Acción Nacional en movimientos a ras de tierra por la diputación ha sido marginal al arranque de la campaña, mientras que la del PRD es inexistente. Por su parte, Reyna Garza por Morena es sólo una hoja que se pretende subir a la ola Obradorista.
¿Se configura el ocaso del Clan?