Contra golpe / Luis Eduardo Velázquez

Al igual que en el Ejecutivo federal, en la Capital CDMX se perfila una transición de terciopelo, pese a que en el proceso electoral Morena haya señalado al PRI y al PRD de usar al Estado para intentar evitar su triunfo el pasado 1 de julio.

Así pasó en la CdMx, la candidata ganadora Claudia Sheinbaum en campaña aseguró que el jefe de Gobierno de la CdMx, José Ramón Amieva, operaba a favor de la candidata del PRD, Alejandra Barrales, sin embargo, ese discurso quedó atrás y realizó una reunión política con Amieva en la que dialogaron en privado media hora.

La reunión previó a recibir su constancia de Jefa de Gobierno electa por supuesto genera “suspicacias”, debido a que no fue dentro del protocolo jurídico y eso abre la puerta a pactos de impunidad.

Sin embargo, se optó por decidir a Guillermo Orozco, secretario de Gobierno de la CdMx, como el enlace institucional para la transición en la Capital CDMX.

Orozco es un político con oficio que en la contienda electoral se mantuvo al margen y jugó el papel de árbitro para evitar una elección de Estado. El resultado ahí está demostrado con las cifras del 1 de julio.

Al definir a Orozco como coordinador de la transición se garantiza que sea de terciopelo porque tanto Claudia Sheinbaum recibirá cuentas claras y en el PRD tienen la certeza de que no jugará en su contra.

El secretario de Gobierno, quien recibió la instrucción de Amieva al salir de su encuentro con Sheinbaum, tiene claro que el primer eje de la transición es que Sheinbaum calme a sus huestes para que los próximos cinco meses de gobierno sean para volver la paz a los capitalinos.

En las reuniones participarán los técnicos de Finanzas, Contraloría y Consejería Jurídica porque los temas sensibles y urgentes a tratar son la seguridad, la Reconstrucción y el presupuesto porque Morena comenzará a gobernar en 11 alcaldías desde octubre próximo.

¿Por qué se fue Almeida?
El ex jefe de la Policía en la Ciudad de México, Hiram Almeida, sorprendió al presentar la semana pasada de manera espontánea su renuncia al cargo.

Para nadie es sorpresa que los niveles de inseguridad en la CdMx están en su peor momento y parte de ello se debe a que no hubo un liderazgo sólido en la corporación.

Un acto que lo reflejó fue el día que Almeida no pudo evitar la rechifla al ex jefe de Gobierno de la CdMx Miguel Ángel Mancera en la Arena CDMX.

Pero la gota que derramó el vaso fue no sólo su antagonismo con Amieva, sino que se atrevió a desairarlo al no acudir al C5 el día de la jornada electoral y montar su operativo propio en sus oficinas y después de ello salir a presumir que hubo saldo blanco por su operación. Así se fue Almeida, pero también nos cuentan que pronto volverá por la vía de Morena.

Mayoría absoluta
Con el primer Congreso de la CdMx vuelven a la ciudad los tiempos del partido hegemónico, como lo fue el PRD en sus primeras legislaturas. Con los números actuales, Morena tendrá 38 legisladores y 42 con sus aliados.

Si bien no logran la mayoría calificada de 44 legisladores que exige la Constitución capitalina, si les permitirá sacará adelante todo lo que esté en sus manos, esperemos que asuman la tarea del Poder Legislativo y no sean como las legislaturas pasadas una oficialía de partes.

La CdMx requiere de una oposición inteligente y Morena tiene la obligación de no repetir los esquemas que tanto cuestionaron del PRD que desde 2006 construyó mayorías ficticias para estar a la orden del Ejecutivo local.

NOCAUT. Fernando Aboitiz le colocó un jab a Víctor Romo, alcalde electo en Miguel Hidalgo, quien pensaba haberse desecho de él en la elección porque logró entrar al Congreso de la CdMx por la lista de los más votados. Hay tiro.

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@LuisVelazquezC