Cavilando en el trono / UAT hacia buen puerto

Hace varios días ya, de que la competencia mundial del quizá el deporte más popular del mundo llegó a su fin, la resaca del fulgor deportivo aún se encuentra en nuestras cabezas, combinada con el periodo vacacional por el que atravesamos la mayoría de las personas que vivimos en la parte noreste del país especialmente en la capital del estado de Tamaulipas.

La mayor parte de la ciudadanía se encuentra en el receso de fin de periodo escolar, los funcionarios públicos en un número importante se encuentran también disfrutando también de un periodo de descanso para después ya con pila recargada dar un último tirón en la segunda mitad del año.

Así mismo los niños, jóvenes y adultos que se asisten a una institución educativa también se encuentran ya, pensando en un nuevo año escolar o en una nueva escuela, nuevos compañeros, y el ciclo de vida continúa en esta urbe, en esta sociedad que tratamos de integrar.

En un momento similar se encuentra la comunidad universitaria que integra la Universidad Autónoma de Tamaulipas, y es que mientras los nuevos alumnos que llegan recién egresados del bachillerato están preparándose para lo que será su primer día de clases, mientras que los empleados que la componen disfrutan de su periodo vacacional.

Pero la pregunta a seis meses de la gestión de su nueva máxima autoridad es la misma, continuará los cambios durante la segunda mitad del año?, el rector de la máxima casa de estudios configuró un equipo de trabajo con el que está tratando de sacar a flote un barco que se pensaba estaba por hundirse durante la pasada gestión y tratar así de conducirlo a buen puerto.

Y es que ese microcosmos político y laboral, que en años atrás fue capaz de sostener a personas que a voluntad hicieron lo que quisieron con los destinos de la institución educativa, algunos bien ya se encuentran fuera de la nómina universitaria y algunos más se disfrazaron de oveja ocultando el lobo que llevan dentro, sentándose detrás de un escritorio, haciendo como que firman hojas en blanco.

Quedaron atrás los viajes al extranjero, las fotos en redes sociales con costosos atuendos, accesorios de diseñador, en concurridas calles de las mejores ciudades del mundo, los fastuosos manjares dignos de un mecenas, que con una vara de oro iluminaba a cuanto ser lograba colarse al bendecido círculo de los que integraban la cúpula del poder naranja.

Y con ello, quedaron atrás también varios y muy escabrosos pasajes dignos de alguna novela documental de José Reveles, por qué al final de cuentas es como dicen pueblo chico infierno grande.

El poder que en las malas y corrompidas manos de algunos personajes quienes ostentaban algún cargo se demostraba a la menor provocación, y con total impunidad, pues eran de los mismos y representaban los mismos ideales.
Afortunadamente se dejaron atrás los grupos de poder que lucran con los alumnos, los grupos de choque que en las redes mentían e intentaban desacreditar y desinformar sembrando la duda, la confusión, y golpeteando políticamente escudándose con los reglamentos internos de la universidad, como si fuera un escudo o un salvavidas.

Hoy los que no se fueron se encuentran con la cabeza baja susurrando y balbuceando maldiciones al viento, orando por qué de nueva cuenta se descarrile el tren naranja, deseando que lo que se ha hecho bien se desmorone o se deje al margen.

Si bien es dicho, los retos que enfrenta hoy el director técnico de los universitarios, son difíciles pues los que se fueron dejaron más dudas que respuestas, sin embargo la capacidad y el liderazgo del funcionario ha sido el común denominador en el diario acontecer, por eso un gran sector de los académicos, alumnos y empleados respiro y se alegró cuando supieron que venía un candidato salido desde abajo y con mucha lona recorrida institucionalmente.

Como aficionados a un equipo todos queremos lo mejor de el, para que este sea capaz de competir con los demás, pues bien en este caso todos queremos una universidad capaz y garante de cumplir con las necesidades educativas de nuestros días, con personal que haga sus funciones con calidad, y con el respeto y dignidad que se merece la clientela en el negocio de la educación, por qué al final del día es esta institución la que cuenta con más presencia a nivel estado, la que nos representa como Tamaulipecos, ante la república, la que nos guste o no es la que ha estado ahí y en la que muchos estudiamos y llegamos a querer.

Solo basta con ver los lineamientos y las propuestas que plantea el equipo de trabajo del rector en el plan de desarrollo institucional que se encuentran en su página oficial, y que están a disposición de cualquier persona curiosa o algún padre de familia preocupado por los destinos de la institución.

Al pasar por sus propuestas, se da cuenta de que el personaje que encabeza a los universitarios intenta dirigir con sentido común, pues pasó décadas como educador e investigador, que está tratando de hacer una buena selección.

Uno de los retos que la universidad enfrenta es el contacto con la comunidad fuera de la universidad, en ese orden de ideas ya han tenido contacto con las autoridades municipales y es que la universidad y sus investigadores deberían de tener un papel más importante dentro de las políticas públicas locales, ya que se pudieran hacer estudios que planteen soluciones creativas a las problemáticas de la ciudad.

El periodo de prueba para el personal nuevo ya termino, al menos así parece y es que una de las necesidades es que el rector universitario debe pensar ya, en legitimar su administración o al menos tenerlo en la agenda, ya que de esta manera se podrá apoyar más a los programas con los que cuenta la máxima casa de estudios.

Aún quedan arrocitos negros, pero definitivamente se percibe una cara nueva entre la gente que trabaja y asiste a estudiar a la UAT, pareciera que el estrés post traumático del golpeteo político ya quedó atrás y se puede pensar ahora sí en objetivos tangibles, en sumar esfuerzos y voluntades, dar vuelta a la página y escribir en una hoja en blanco los deseos que se tienen en un periodo nuevo de escuela, de trabajo, por qué igual que en el fútbol, una temporada termina y otra empieza, lo importante es ganar, y si no se gana se compite, siempre queriendo lo mejor para el equipo, configurándose como en la selección, con los mejores jugadores en todas las posiciones.

¿O usted qué opina?