Ciudad de México.- Derivado de la situación de emergencia que vivió el día de ayer el estado Mexicano, al verse rebasado por el conflicto suscitado por una mala estrategia de seguridad en Culiacán Sinaloa, al querer ejecutar una orden de aprehensión y extradición contra Iván Archivaldo Guzmán, hijo del mayor narcotraficante de México, ahora enjuiciado a cadena perpetua en Estados Unidos.

Todo esto originó que la la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia (OIG, por sus siglas en inglés), lanzaron consignas contra la ineficiencias en el programa de la DEA que contrata fuentes confidenciales y que ayer en base a 3 informantes, no tuvieron el control de la situación, a pesar de que estuvieron en la organización de dicho operativo. Lo anterior asentado en la relatoría, del informe el cual está filtrándose departe de las oficinas de el paso texas y que contactos del medio Breitbart News, filtraron para su conocimiento.

Se dijo a horas de la madrugada, que la coordinación de dicha requisa con fines de extradición, para el hijo del El Chapo, (Iván Archivaldo Guzmán) no pudo ser cumpliemntada por la falta de estrategia e información de parte de los informantes contratados por la DEA, la agencia antinarcóticos de los Estados Unidos. Además de la falta de operatividad y conocimiento de la recién fundada y organizada Guardia Nacional, y la no acción de otras instituciones de seguridad como la Secretaría de Marina y la Policía Federal.

A estas horas del viernes, las oficinas de seguridad norteamericanas, señalan que, dentro de la mala estrategia del Gobierno Federal, la mendicidad fue ocultar que no se trataba de un operativo, el cual ocasionó que la situación se saliera de control y se diera un enfrentamiento de mayores dimensiones en las avenidas de la capital sinaloense. Y lo peor es que fue un operativo, mal ejecutado, mal planeado, sin coordinación, sin protección perimetral para la ciudadanía, sin los elementos mínimos que se requieren para eventos de esta naturaleza, además de que se subestimó la capacidad de respuesta del enemigo.

Se destaca que en la mala táctica del grupo de Seguridad Nacional, no se tomaron las medidas correctas para disuadir esa respuesta, como en otros escenarios que se han realizado de manera quirúrgica, ejemplificando la detención de otros capos de las drogas en México, en algunos, sin disparar una sola bala. Al final solo les quedó esconder el hecho.

Dentro de la narrativa presidencial, se justifica la errónea pericia, afirmando que «No puede valer más la captura de un delincuente que la vida de las personas», palabras ejecutadas por el presidente Andres Manuel Lopez Obrador, durante su conferencia matutina en Oaxaca, esta mañana al ser cuestionado sobre la situación que se vivió durante la tarde ayer en Culiacán Sinaloa.

Recordemos que en el pasado, el mismo Andrés Manuel, exigía la renuncia en otras administraciones, por la inacción y la violencia ejercida en estrategias fallidas de los pasados actores, por lo que la ciudadanía mexicana, hoy, en un justo reclamo y decepción, a la decisión del gobierno de liberar a Ovidio Guzman Lopez, hijo de “El Chapo”, reclama la cabeza de Alfonso Durazo y de todo el Gabinete de Seguridad, asimismo que se inicie una investigación para deslindar responsabilidades.

Hoy por la mañana y asediado por las principales plumas críticas de sinaloa, el secretario de la Defensa Nacional Luis, Crescencio Sandoval, admitió que hubo errores en el operativo mediante el cual intentaron detener a Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, y que derivó en los hechos violentos que aterrorizaron y paralizaron a Culiacan.

Contrario a lo que afirmó anoche el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, Sandoval señaló que no se trató de algo circunstancial, sino de “una acción directa para la aprehensión “de un delincuente (Iban por su hermano Iván Archivaldo y detuvieron a Ovidio Guzmán López, confundiéndolo) que contaba con orden de detención con fines de extradición, emitida por un juez federal”, y a quien dejaron en libertad por más de 300 integrantes del crimen organizado que los doblegó.

El mando castrense señaló que la acción estuvo a cargo de la Policía Federal Ministerial, pero –reconoció– “actuó de manera precipitada, (con) deficiente planeación, así como falta de previsión de las consecuencias de la intervención, omitiendo además obtener el consenso de sus mandos superiores”.

El titular de la Sedena expresó lo anterior durante una conferencia de prensa realizada en la capital sinaloense, acompañado por el titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo Montaño .

Relató que dadas las características de este municipio y las horas hábiles en que ocurrieron los hechos (después de las tres de la tarde), la población fue utilizada como escudo humano por la criminalidad” que finalmente logró la liberación de Ovidio Guzmán.

El contraste de otros sexenios.

Dentro de la fallida estrategia de seguridad, y la inacción del gobierno el dia de ayer, se puede ejemplificar que durante la administración de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, contuvieron a más de 25 objetivos prioritarios entre ellos al padre de Iván Archivaldo y Ovidio Guzmán. Asimismo erradicaron a otros.

Le llamaban «La muerte», «El Barbas» o «El botas blancas», pero sobre todo era «El jefe de jefes». Arturo Beltrán Leyva, exlíder del Cártel de Sinaloa, fue abatido un miércoles 16 de diciembre de 2009 durante un enfrentamiento con la Marina mexicana en una zona de lujo en el municipio de Cuernavaca, Morelos. Donde había más de 300 familias ese día.

La urbanización no era cualquier cosa. El pomposo conjunto residencial Altitude, en el fraccionamiento Punta Vista Hermosa, donde residía el capo, contaba con una excepcional vista al hábitat, alberca y un acogedor lugar donde descansar.
Sin embargo, aquel diciembre las paredes acicaladas, muebles de piel y piso de mármol que adornaban la guarida de Beltrán Leyva, quedaron cubiertas por la sangre derramada del narco, quien no tuvo opción ante el amplio despliegue de un centenar de soldados y helicópteros que irrumpieron en su inmueble.

Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén (alias Tony Tormenta), hermano de Osiel Cardenas Guillen, lider del Cartel del Golfo, socio activo del Cártel de Sinaloa, en Matamoros Tamaulipas; fue erradicado en noviembre del 2010, en un enfrentamiento que paralizó por horas a la ciudad fronteriza.

Otros cuatro miembros de la escolta de Ezequiel Cárdenas Guillén, mejor conocidos como Los Escorpiones o el Grupo Escorpiones, fueron abatidos por las fuerzas federales, así como dos infantes de marina, un soldado, y un periodista, quien murió en el fuego cruzado.​ Sin embargo, medios locales señalan que más de 50 sicarios del Cártel del Golfo fueron acribillados de entre los más de 400 que rodearon la ciudad, causando pánico entre la población.

Un mes antes, en un operativo de tránsito fue detenido en Tultitlán Estado de México, Édgar Valdez Villarreal (a) La Barbie, El Güero y/o El Tigrillo, de 37 años de edad, originario de Laredo, Texas. fue un incidente casual el que permitió la captura sin resistencia, a diferencia de lo anunciado por las autoridades que sostenían que un trabajo de 14 meses derivó en la detención.

Las horas de terror que se vivieron ayer en la capital de Sinaloa, luego de la captura de Ovidio Guzmán, uno de los hijos de El Chapo Guzmán, refleja también que el Gobierno Federal, tiene poco control en zonas con fuerte presencia del crimen organizado.
Quedó muy claro que no hay inteligencia —la patrulla que lo capturó ni siquiera sabía de quién se trataba— y sí una notable ausencia del Estado débil y cobarde.

El informe de la DEA

Personal de la DEA, en el Paso Texas, detalla que alrededor de las 12:00 horas Ovidio Guzmán, (Quien fue confundido con Iván Archivaldo) se dirigía a Culiacan. Alrededor de las 13:30 horas, Ovidio Guzmán se encontró comiendo en una carreta de mariscos en la Colonia Tierra Blanca, junto a 8 escoltas de su equipo más su esposa, en dicha ubicación, se contraban 5 familias más con varios niños.

Llegó un equipo especial, conformado por elementos de la Guardia Nacional, vestidos de civiles de unos 50 elementos y cerraron las calles y lo acorralaron en dicho negocio pidiéndole se entregará sin oponer resistencia.

Según las versiones de testigos, Ovidio Guzmán gritó: “No tiren, hay familias y niños, no voy a poner resistencia”.

Se entrega al equipo y se lo llevan resguardado hacia la Fiscalía General, que se encuentra en el Desarrollo Urbano Tres Ríos. En cuanto se lo llevan, se van detrás sus escoltas y pidiendo refuerzos a su gente.

En pocos minutos se realizan 14 enfrentamientos en toda la ciudad y a las afueras de la fiscalía después de tratar de negociar y se resguardan con el detenido en una sala blindada mientras también esperan los refuerzos militares, que nunca llegaron.

A las 16:50 horas liberan a Ovidio Guzmán, se obtuvo también, según el informe, que Iván Archivaldo, coordinó el operativo de liberación.

Hoy viernes 18 de octubre del 2019, agradece la familia, de “el Chapo Guzmán”, la liberación con bien de su hijo Ovidio Guzmán López.

Gildo Garza Herrera / Cambio.Press

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