Con las instituciones creadas, las reformas impulsadas y los programas lanzados en su primer año de gobierno, Andrés Manuel López Obrador ya piensa en su legado como presidente, apuntó el analista político Fernando Dworak.

En entrevista para Contrapeso Ciudadano, el especialista analizó la respuesta de AMLO ante las crisis de su administración. Además, explicó las razones detrás de los altos niveles de popularidad del mandatario.

Popularidad, nada que ver con los resultados

A un año de tomar el poder, López Obrador no ha entregado los resultados prometidos en materia de seguridad y economía. El año 2019 está a punto de establecer un récord de homicidios dolosos. El crecimiento económico en los primeros nueve meses del año es de cero por ciento; el desempleo pasó de 3.3 a 3.6 por ciento y la deuda pública pasó de 44.3 a 45.1 por ciento del PIB.

Sin embargo, esos indicadores no parecen afectar la popularidad del presidente. De acuerdo con una encuesta publicada este martes por El Financiero, su aprobación se mantiene en 68 por ciento.

Al respecto, Fernando Dworak explicó que AMLO “goza de una gran popularidad no por su desempeño sino por su personaje y las emociones que moviliza”.

Asimismo, añadió que “el ciudadano que votó por López Obrador, cree en él ciegamente”:

“López Obrador cuenta con una gran popularidad porque lleva trabajando 18 años un personaje que moviliza emociones”, aseguró.

Manejo de crisis e inoperancia de la oposición

En su conferencia de prensa de este miércoles, López Obrador reconoció que su gobierno ha enfrentado “momentos difíciles”. Entre ellos, enlistó la explosión del ducto de Pemex en Tlahuelilpan; la amenaza de aranceles por parte de Estados Unidos; el operativo fallido para la detención de Ovidio Guzmán en Culiacán; el ataque a miembros de la familia LeBarón en Sonora; y el asilo político a Evo Morales.

Sobre el tema, Fernando Dworak apuntó que “los manejos de crisis de comunicación del gobierno son poco ortodoxos”. Sin embargo, consideró que el presidente ha logrado imponer su narrativa:

“López Obrador ha sabido canalizar esas crisis a raíz de su figura y su propia narrativa personal”, explicó.

Como ejemplo, el especialista citó la forma en que AMLO convirtió el caso de Tlahuelilpan en una victimización de la gente pobre. Del mismo modo, neutralizó las críticas ante el caso de Culiacán con el argumento de que se evitó una tragedia.

No obstante, Dworak también consideró que es necesario analizar la inoperancia de la oposición en esas coyunturas:

“El problema no es López Obrador, sino la completa ineptitud de los partidos de oposición para posicionar una narrativa eficiente”, comentó.

AMLO ya piensa en su legado

En los primeros meses de su gobierno, López Obrador se dedicó a destruir las instituciones creadas por sus antecesores: desapareció el Seguro Popular, creado en el sexenio de Vicente Fox; desarticuló la Policía Federal creada por Felipe Calderón; y revirtió la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto.

Cuestionado sobre el tema, el especialista opinó que con el Instituto de Salud para el Bienestar, la Guardia Nacional y sus programas sociales, AMLO no está creando instituciones nuevas, sino cambiando el nombre a las que ya existen.

Además, sobre la iniciativa del Ejecutivo en materia de Estado de Bienestar, Dworak consideró que AMLO ya piensa en su legado como presidente:

“Más que eficiencia, busca el legado que va a tejer en el imaginario colectivo. Lamentablemente, no será un legado alrededor de un mejor país, sino de su figura”, reflexionó.

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