La primera nueva temporada televisiva en la era del coronavirus enfrenta un comienzo comprensiblemente delicado que viene con un descargo de responsabilidad: las series de comedia y drama anunciadas para el otoño boreal de 2020 y más allá se transmitirán… si llegan a producirse.

Los estudios, sindicatos y gremios se están reuniendo para encontrar la manera de aliviar un cierre de producción casi total, en medio de los esfuerzos de la nación para frenar la pandemia. Mientras los servicios de streaming van estrenando series a lo largo del año, las televisoras todavía dependen fuertemente de un septiembre lleno de fanfarria y programas de alto perfil.

Cómo eso sucederá es un misterio que sólo un guionista masoquista podría concebir.

Gabrielle Union, quien produce y protagoniza con Jessica Alba “L.A.’s Finest” para el canal de cable Spectrum, está entre los que esperan guía sobre cómo volver de manera segura al trabajo. El drama policial combina secuencias de acción y balaceras con escenas más íntimas, una muestra de los retos entre el distanciamiento social y las exigencias de la historia.

“Cuando a todos nos den luz verde para volver, tendremos que ser flexibles y abiertos a esta nueva normalidad, sea como sea que luzca”, dijo Union.

Apenas cuatro meses antes de que la ceremonia de los premios Emmy del 20 de septiembre inaugure la tradicional temporada de cadenas que incluyen a ABC, CBS, Fox y NBC, la incertidumbre en torno al COVID-19 es desalentadora. Incluso servicios bien abastecidos como Netflix o el canal de cable HBO, que tienen a mano nuevas series completamente producidas, deben mantenerse atentos a una interrupción prolongada.

Neal Baer, médico, guionista y productor de TV (“ER”, “Designated Survivor”), tuvo una respuesta sucinta cuando se le preguntó si comenzaría una producción dadas las interrogantes sobre la enfermedad, incluyendo si los anticuerpos del coronavirus pueden conferir inmunidad.

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