Querétaro, Qro., 21 de julio de 2025. – El alcalde de Querétaro, Felipe Fernando “FeliFer” Macías Olvera, no se guardó nada. Desde su trinchera municipal respondió con dureza a las críticas del senador Gerardo Fernández Noroña, quien en su reciente visita a la capital queretana arremetió contra el gobierno estatal y el polémico proyecto hídrico “El Batán”.
Sin titubeos, Macías calificó a Noroña como un “payaso político” y acusó que su visita no fue más que un montaje sin sustancia ni respaldo social.
“Viene aquí a insultar porque sabe que van perdiendo. Viene a gritonear porque le enchila que Querétaro no es como los estados donde gobierna Morena… y que son un fracaso”, lanzó el edil, en un mensaje que no solo defiende al gobierno estatal, sino que se perfila como posicionamiento anticipado para la disputa electoral de 2027.
La confrontación, personalizada
El choque no es nuevo, pero esta vez el tono escaló. FeliFer acusó al senador morenista de encarnar una política basada en el insulto, la descalificación y el resentimiento, asegurando que el contraste con Querétaro es evidente:
“Querétaro va para arriba, mientras el país va para abajo”, sentenció, al presumir que el estado sigue encabezando indicadores en materia de seguridad, inversión y empleo, en contraposición a los gobiernos estatales afines a la 4T.
En un giro más directo, Macías cuestionó incluso que Noroña haya presidido el Senado de la República, calificándolo como “una vergüenza para el país”.
Sin convocatoria, sin respaldo
A diferencia de otras visitas de figuras nacionales, la presencia de Fernández Noroña en Querétaro pasó sin mayor convocatoria. Y ese fue otro de los dardos del alcalde:
“Vino sin convocatoria, sin respaldo ciudadano. Solo vino a provocar y a hacer ruido para intentar posicionarse donde nadie lo ha llamado”, declaró.
Batán: el tema que nadie quiere soltar
Aunque la disputa parece personal, el eje de fondo sigue siendo el proyecto hídrico “El Batán”, que ha dividido opiniones entre gobierno, ciudadanía y actores políticos. Mientras Noroña lo acusa de ser una imposición autoritaria, desde la alcaldía lo defienden como un esfuerzo estratégico para atender el abasto de agua en la zona metropolitana.
En ese contexto, las palabras de Macías no son aisladas: son parte de una estrategia de blindaje político ante la narrativa morenista, que busca hacer del agua un nuevo campo de batalla electoral.
¿Querétaro en disputa?
La escena es clara: FeliFer Macías se coloca como el vocero de una clase política local que no está dispuesta a dejar que la 4T entre por la puerta del populismo o del ruido fácil.
Y en esa defensa, el alcalde no teme embarrarse en la arena nacional.
Con 2027 en el horizonte, la disputa por Querétaro no será solo por votos, sino por narrativa. Y hoy, Macías ha dejado claro que ni Noroña ni nadie vendrá a dictar el rumbo de una ciudad que —según él— no está dispuesta a aplaudir el fracaso de otros.
