TAMAULIPAS, MÉXICO.- El envío de remesas hacia Tamaulipas registró una disminución del 4% en el primer semestre de 2025 respecto al mismo periodo de 2024, de acuerdo con cifras del Banco de México y el Instituto Tamaulipeco para los Migrantes (ITM). Entre enero y junio ingresaron 463.3 millones de dólares, frente a los 482.8 millones del año anterior.
La caída marca un contraste con el récord alcanzado en 2024, cuando el estado recibió más de 1,016 millones de dólares en remesas, consolidándose como uno de los principales receptores del país.
Factores detrás de la baja
El titular del ITM, Juan José Rodríguez Alvarado, explicó que la reducción responde a una combinación de factores: el envejecimiento de la población migrante mexicana, el debilitamiento del empleo en Estados Unidos y las deportaciones que han interrumpido el flujo de recursos hacia los hogares tamaulipecos.
De acuerdo con el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), la proporción de migrantes mexicanos de 55 años o más pasó de 12% en 2007 a 30.3% en 2023, lo que ha disminuido los vínculos directos con familiares en México y, en consecuencia, los envíos de dinero.
“Con el tiempo, se reduce el número de familiares directos en México a quienes se les solía enviar dinero, y al envejecer, los migrantes adquieren compromisos económicos en Estados Unidos”, explicó Jesús Cervantes, director de Estadísticas Económicas del Cemla.
Impacto local y retos
La disminución preocupa porque las remesas representan un sostén económico vital para miles de familias, destinadas principalmente a consumo básico, educación y salud. En comunidades rurales y fronterizas, estos recursos han sido un amortiguador frente a la pobreza y la falta de empleos formales.
Rodríguez Alvarado subrayó que se requieren esquemas que fomenten un uso productivo de las remesas, para que no solo cubran necesidades inmediatas, sino que también financien proyectos comunitarios y de desarrollo económico.
Panorama nacional
A nivel país, BBVA México estima que las remesas cerrarán 2025 con una caída del 5.8%, alcanzando 61 mil millones de dólares, frente a los 64.7 mil millones captados en 2024.
El costo de envío ha disminuido, lo que refleja mayor eficiencia en el sistema financiero: pasó de 6.76 dólares por cada 350 dólares enviados en 2022 a 4.47 dólares en 2024, según el Anuario de Migración y Remesas BBVA-Conapo.
