Querétaro, Qro. — Con una ceremonia encabezada por el gobernador Mauricio Kuri González, el estado graduó a 193 nuevos elementos policiales, que serán asignados tanto a corporaciones municipales como a la Policía Estatal (POES), en una apuesta por sostener el modelo queretano de seguridad a través de profesionalización y ampliación de capacidad operativa.
El acto tuvo respaldo político-institucional: acudió el presidente municipal de Querétaro, Felifer Macías, y el secretario de Seguridad Ciudadana, Iován Elías Pérez Hernández, en un mensaje de coordinación que busca blindar la estrategia en el tramo final del año y de cara a 2026.
Kuri planteó el momento como un cierre positivo del año: más policías formados significa mayor despliegue territorial, mejor cobertura operativa y capacidad de respuesta. En un país donde la seguridad se ha convertido en tema central de competitividad, Querétaro intenta sostener un diferencial: crecer en personal sin sacrificar estándares de formación.
Iován Pérez Hernández remarcó el enfoque institucional: “ser policía” como proyecto de vida, con disciplina, honor y servicio público. El secretario además colocó un dato que el gobierno quiere que pese en la conversación nacional: la administración ha incorporado 810 elementos en lo que va del periodo, superando la meta planteada de 100 nuevos policías por año.
La distribución también aporta lectura práctica: se graduaron nuevos elementos para Amealco, Arroyo Seco, Cadereyta, Colón, Corregidora, El Marqués, Ezequiel Montes, Huimilpan, Jalpan, Landa, Pedro Escobedo, Peñamiller, Querétaro, San Joaquín, San Juan del Río y Tolimán, además de 68 que se integran a POES, mientras 20 se asignan al municipio de Querétaro.
Para la estrategia de posicionamiento, el mensaje es directo: la seguridad no se anuncia, se estructura. Y Querétaro está apostando por una ruta medible: formación, incorporación anual y reparto territorial.
