Cd. Victoria, Tamaulipas.— El Poder Judicial del Estado atraviesa una etapa de ordenamiento y revisión interna sin precedentes. La presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, Tania Contreras López, informó que actualmente existen entre 30 y 35 procesos de investigación abiertos contra jueces, heredados del periodo anterior y hoy en revisión por el Tribunal de Disciplina Judicial.
Contreras López explicó que parte de estos casos corresponden a denuncias recibidas desde antes del 1 de octubre —fecha en que inició funciones el renovado Poder Judicial— y que provienen del extinto Consejo de la Judicatura. La transición al nuevo modelo ha permitido retomar expedientes pendientes y avanzar en investigaciones que estaban detenidas.
«Estamos en la etapa de investigación. Son asuntos que se recibieron del modelo anterior y que debían revisarse para dar certeza a ciudadanos y operadores jurídicos», explicó.
Cinco nuevas quejas: rezagos y carga de trabajo
Entre octubre y la fecha, el Tribunal de Disciplina ha recibido cinco quejas nuevas, principalmente relacionadas con dilación en procesos judiciales. La presidenta del Tribunal señaló que estas denuncias no siempre responden a negligencia, sino que también derivan de una carga de trabajo considerable en los juzgados.
«En algunos casos, el rezago es injustificado; en otros, entendemos que responde al volumen de trabajo. Las denuncias deberán procesarse caso por caso», añadió.
Nueva etapa: oralidad, respeto procesal y servicio profesional
Contreras López recordó que, al asumir la nueva administración, se instruyó a jueces de oralidad a mantener una conducción con apego a la ley, respeto procesal y trato adecuado a las partes.
«Incluso si no constituyen delitos, algunas conductas requieren corrección. Llamamos siempre a la conciliación, al diálogo y al respeto en el desarrollo de audiencias», señaló.
Tribunal de Disciplina con facultades para sancionar y remover
La presidenta recordó que el Tribunal de Disciplina cuenta con facultades legales para sustanciar procedimientos de responsabilidad, emitir sanciones e incluso, en los casos graves, remover a un juez del cargo.
El ajuste al modelo disciplinario forma parte del proceso de modernización institucional que vive Tamaulipas, con el objetivo de fortalecer la confianza ciudadana y garantizar un Poder Judicial más eficiente, transparente y cercano a la legalidad.
