Home Información Nacional Soberanía o blindaje: Sheinbaum cubre a Rocha

Soberanía o blindaje: Sheinbaum cubre a Rocha

La presidenta exige pruebas a Estados Unidos, pero el caso Rocha ya exhibe el dilema de Morena: defender a México o usar la soberanía como escudo para un gobernador señalado por narcotráfico.

0

La acusación de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya ya no es solo un expediente judicial: se convirtió en un choque político de alto voltaje entre Washington y Palacio Nacional.

Desde la mañanera, Claudia Sheinbaum fijó postura: pidió pruebas claras, contundentes e irrefutables contra el gobernador de Sinaloa y advirtió que, si no existen elementos sólidos, las imputaciones del Departamento de Justicia tendrían un objetivo político.

El mensaje fue calculado. La Presidenta no defendió abiertamente a Rocha, pero tampoco abrió la puerta a una entrega política del gobernador. Su frase fue quirúrgica: “no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito”, pero de inmediato colocó el caso en el terreno de la soberanía nacional.

Ahí está el punto fino.

Estados Unidos acusa. México exige pruebas. Y Morena intenta evitar que el caso Rocha se convierta en el primer gran expediente internacional contra un gobernador de la 4T señalado por presuntos vínculos con el narcotráfico.

Sheinbaum aseguró que la Fiscalía General de la República deberá actuar si recibe pruebas suficientes o si encuentra elementos constitutivos de delito. Pero también lanzó una advertencia directa: México no permitirá injerencia extranjera en decisiones que, dijo, corresponden exclusivamente al país.

La narrativa oficial quedó resumida en tres palabras: verdad, justicia y soberanía.

Pero políticamente el caso ya rebasó esa fórmula.

Porque si Washington sostiene las acusaciones, el gobierno mexicano tendrá que decidir entre investigar a fondo a Rocha o convertir el caso en una bandera nacionalista para blindar a un aliado incómodo.

El problema es que Sinaloa no es cualquier estado. Es territorio marcado por violencia, crimen organizado y señalamientos históricos de protección política. Y Rocha Moya no enfrenta una crisis menor: su nombre ya fue colocado en el centro de una acusación internacional.

Sheinbaum intenta ganar tiempo. Pide pruebas, ordena esperar a la FGR y acusa posible motivación política. Pero el golpe ya está dado: Estados Unidos puso el caso en la mesa y obligó al gobierno mexicano a responder.

Ahora la pregunta no es solo si Rocha es culpable o inocente.

La pregunta es si México investigará con autonomía o si Palacio Nacional convertirá la soberanía en escudo político.

Porque una cosa es defender al país.

Y otra muy distinta es usar al país para defender a un gobernador.

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil