Durante una gira presidencial a Tabasco en diciembre de 2021, la seguridad de Andrés Manuel López Obrador estuvo a cargo de Germán Bermúdez Requena, presunto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Así lo denunció el periodista Montenegro, quien asegura que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ya lo tenía fichado como miembro de La Barredora, brazo armado del grupo criminal.
Silencio y omisión desde el Ejército
De acuerdo con la investigación, inteligencia militar tenía conocimiento desde meses antes de los vínculos de Bermúdez con el crimen organizado. Sin embargo, la información fue ocultada deliberadamente, y tanto el presidente como su equipo nunca fueron informados del riesgo. Entre los delitos que se le atribuyen destacan huachicol, extorsión y el reclutamiento de exmilitares a sueldo del cártel.
La sombra de Adán Augusto
El escándalo también involucra al entonces gobernador de Tabasco y actual senador, Adán Augusto López Hernández, quien habría colocado a Bermúdez como secretario de Seguridad Pública del estado, manteniendo incluso reuniones periódicas con él, pese a las advertencias. Montenegro no duda en calificar la relación entre el mandatario y el hoy senador como una “complicidad compartida” y los llama “hermanos políticos”.
Advertencias ignoradas
El periodista presentó además un informe fechado en febrero de 2021, donde se cita a Carlos René Cruz, alias “El TACA”, miembro del CJNG, quien narró cómo decenas de personas de la 4T llegaron a Tabasco para investigar a Bermúdez y a la fiscalía estatal por presuntos actos de corrupción. Nada pasó.
Negación oficial vs. pruebas filtradas
Pese a los señalamientos, el general Ricardo Trevilla ha negado la autenticidad de los documentos filtrados a través de Guacamaya Leaks. No obstante, Montenegro sostiene que los expedientes ya estaban en poder de la FGR y de la fiscalía estatal, lo que contradice la versión del Ejército.






