Ciudad de México, 05 de enero de 2026.-La Narrativa del en la era de la Cuarta Transformación (4T), liderada por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) desde 2018 y continuada por Claudia Sheinbaum desde 2024, un patrón recurrente ha emergido en la gestión de megaproyectos y crisis: cuando algo sale mal —ya sea por fallas técnicas, sobrecostos o tragedias humanas—, el gobierno o sus simpatizantes rápidamente invocan la palabra mágica: «sabotaje».
Esta narrativa no solo desvía la atención de posibles negligencias, corrupción o falta de planeación (lo que críticos llaman «pendejadas» administrativas), sino que pinta a la oposición, medios o «fuerzas conservadoras» como villanos eternos.
A continuación, una cronología basada en hechos reportados, mostrando cómo este recurso se ha convertido en un escudo retórico para tapar errores.
2019: El «Sabotaje Legal» Contra los Megaproyectos Iniciales
Todo comenzó con los pilares de la 4T: el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y la Refinería Dos Bocas. AMLO calificó las suspensiones judiciales al AIFA como un «sabotaje legal», alegando qué opositores usaban amparos para frenar el progreso.
Similarmente, para Dos Bocas, denunció más de 80 amparos como un «sabotaje» orquestado para impedir la soberanía energética.
Críticos argumentaron que eran demandas legítimas por impactos ambientales y sobrecostos (Dos Bocas superó los 18 mil millones de dólares presupuestados), pero el gobierno lo enmarcó como ataques ideológicos.
Resultado: el AIFA abrió en 2022 con problemas iniciales como techos colapsando, y Dos Bocas inaugurada en 2022 con retrasos, pero cualquier falla posterior se atribuiría a «enemigos externos».
2021: El Colapso de la Línea 12 del Metro – ¿Sabotaje o Negligencia Heredada?
El 3 de mayo de 2021, un viaducto de la Línea 12 del Metro de CDMX colapsó, matando a 26 personas y dejando más de 80 heridos.
Sheinbaum, entonces jefa de Gobierno, no lo llamó sabotaje directamente, pero un subsecretario de Energía especuló en redes sobre un posible atentado.
La teoría se desinfló rápidamente (expertos apuntaron a fallas de mantenimiento y construcción de administraciones previas), pero sirvió para polarizar: la 4T culpó al «neoliberalismo» pasado, mientras opositores señalaban recortes presupuestales bajo Sheinbaum.
Esta tragedia marcó el inicio de una serie de incidentes en el Metro, donde «episodios anormales» (como robos de cajas negras en 2023) se vincularon a sabotaje, justificando la militarización con la Guardia Nacional.
2021-2023: Pemex y Refinerías – Explosiones y «Sabotajes» en Instalaciones
En Pemex, la 4T heredó problemas crónicos, pero los incidentes se multiplicaron. AMLO reveló un «sabotaje» en la refinería de Salina Cruz, donde cortaron cables eléctricos para robarlos, poco antes de su llegada.
Explosiones como la de Hidalgo (2019, 93 muertos) no se atribuyeron directamente a sabotaje, pero encajaron en la narrativa de «huachicol» como conspiración contra la soberanía.
En 2023-2024, incidentes en Dos Bocas (inundaciones, suspensiones) llevaron a Sheinbaum a negar sabotaje en 2025, pero simpatizantes en redes lo insinuaron como ataques opositores.
Críticos destacaron sobrecostos y fallas técnicas, no conspiraciones.
2022-2024: El AIFA y Más «Sabotajes Legales» o de Seguridad
El AIFA, inaugurado en 2022, enfrentó críticas por baja operatividad y problemas como plafones caídos. El gobierno lo aseguró contra «sabotaje y terrorismo» por hasta 6 mil millones de pesos, y ocultó su plan maestro por cinco años, argumentando riesgos de atentados.
En 2025, tras el descarrilamiento del Tren Interoceánico, posts en X vincularon llamados a cerrar el AIFA con sabotaje opositor.
La narrativa: cualquier falla es un complot para revertir la 4T.2023-2026: El Tren Maya y el Tren Interoceánico – Descarrilamientos como «Sabotaje Ideológico»
El Tren Maya, joya de la corona, acumuló incidentes: descarrilamientos en 2024 (Yucatán) y 2025, atribuidos por AMLO y Sheinbaum a «sabotaje» por motivos ideológicos o opositores.
Activistas mostraron vías dañadas, pero el gobierno insistió en conspiraciones.
En diciembre de 2025, el Tren Interoceánico descarriló en Oaxaca (14 muertos), y videos/simpáticos lo llamaron «sabotaje» descubierto por Sheinbaum.
Posts en X de 2025-2026 muestran chairos culpando a la oposición, mientras críticos lo ven como negligencia en construcción (e.g., balasto deficiente).
El Patrón: De Excusa a Estrategia Política
Esta narrativa del «sabotaje» no es nueva en México (recuerda explosiones en Guadalajara 1992, atribuidas a Pemex pero con teorías conspirativas), pero en la 4T se ha sistematizado.
Para críticos, tapa «pendejadas» como recortes presupuestales, corrupción (e.g., contratos a familiares) y caprichos ideológicos (e.g., ignorar expertos).
Simpatizantes lo ven como defensa contra «golpes blandos». En 2026, con Sheinbaum al frente, el patrón persiste: fallos en MegaFarmacia o Gas Bienestar se desvían a conspiraciones.
Al final, ¿sabotaje real o cortina de humo? La historia juzgará, pero el eco en redes y mañaneras sugiere que, para la 4T, todo error es enemigo externo.