Ciudad de México, 03 de febrero de 2026.- El Gobierno federal presentó un ambicioso plan de inversión en infraestructura pública y mixta que proyecta movilizar entre 5.6 y 5.9 billones de pesos hacia 2030, con un incremento inmediato de 2% del PIB adicional tan solo este año; la misma fórmula que aplicó Andrés Manuel López Obrador.

La presidente, Claudia Scheinbaum informó que el eje central del programa es la inversión pública como motor del crecimiento económico, bajo el argumento de que la infraestructura estatal detona empleo, fortalece el mercado interno y reduce desigualdades regionales.

Los sectores prioritarios serán energía, trenes, carreteras, puertos, salud y agua, con más de la mitad de los recursos concentrados en el rubro energético. El modelo descarta las antiguas asociaciones público-privadas (APP) y plantea nuevos esquemas de inversión mixta donde el Estado conserva la propiedad y el control de los activos estratégicos.

La estrategia será coordinada desde un Consejo de Planeación Estratégica, encabezado por la Presidencia, con seguimiento directo a avances físicos, financieros y administrativos.

El gobierno sostiene que el plan no compromete la estabilidad fiscal y que permitirá alcanzar tasas de crecimiento cercanas al 3% anual, aun en un contexto internacional adverso.