CIUDAD DE MÉXICO.– La polémica por la futura Academia Internacional de Capacitación Policial de Querétaro volvió este martes a la conferencia presidencial, pero con un cambio importante respecto del discurso de apenas 24 horas antes: la academia todavía no existe físicamente ni está operando.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum tuvo que corregirse durante su exposición.
Al referirse a los proyectos de cooperación internacional autorizados previamente para Querétaro, habló inicialmente de “la academia que se inauguró”, para inmediatamente rectificar: “o que se puso la primera piedra, perdón”.
Eso fue exactamente lo ocurrido el pasado 2 de octubre.
El gobernador Mauricio Kuri y el embajador estadounidense Ronald Johnson no inauguraron una academia en operación. Encabezaron la colocación de la primera piedra de un inmueble que apenas comienza a construirse dentro del complejo Rhino y cuya conclusión está prevista para enero de 2027. La obra contempla una inversión superior a 30 millones de pesos.
🟥 #México | Del “se llegó al límite” al “que siga los procedimientos”. En 24 horas.
Hoy @Claudiashein se corrigió sola: “la academia que se inauguró… o que se puso la primera piedra, perdón”.
Eso: primera piedra. No opera y ni siquiera está terminada.
Ya no es contra Kuri… pic.twitter.com/tcbmD8f9vL— Gildo Garza (@GildoGarzaMx) October 6, 2026
El matiz es importante porque modifica el centro de la discusión.
El lunes, desde Palacio Nacional se cuestionó que el Gobierno de Querétaro hubiera realizado el evento sin conocimiento ni coordinación con Relaciones Exteriores y otras dependencias federales.
Horas después, la propia Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que sí recibió desde el 25 de septiembre un oficio del Gobierno de Querétaro notificando la visita de Johnson prevista para el 2 de octubre.
Con el aviso ya reconocido oficialmente, este martes el señalamiento presidencial se movió hacia otro punto.
Sheinbaum presentó información sobre nueve proyectos de cooperación con agencias estadounidenses registrados para Querétaro entre diciembre de 2021 y octubre de 2026 —ocho correspondientes a la Fiscalía estatal y uno a la Secretaría de Seguridad Ciudadana— y señaló que la futura academia no aparece entre ellos.
Después exhibió un fragmento del discurso del secretario de Seguridad Ciudadana de Querétaro, Iován Pérez Hernández, quien durante la ceremonia explicó que el centro está concebido para recibir capacitación especializada de agencias estadounidenses y compartirla con instituciones mexicanas de seguridad.
Ese planteamiento es ahora el fundamento del reclamo federal.
La Cancillería sostiene que, si el proyecto contempla cooperación en materia de seguridad con un gobierno extranjero, deberá presentarse al Grupo de Alto Nivel de Seguridad, GANSEG, para obtener el visto bueno correspondiente antes de que esa cooperación se materialice. N+
En otras palabras, el debate dejó de estar centrado exclusivamente en si Querétaro avisó o no de la visita del embajador —punto que la propia SRE ya confirmó— y pasó al procedimiento que deberá seguir el proyecto antes de comenzar a recibir capacitación internacional.
La academia es todavía un proyecto
Los hechos disponibles permiten hacer una distinción que se perdió durante las primeras horas de la polémica.
Existe el proyecto de una academia, pero no existe todavía una academia operando.
El 2 de octubre comenzó formalmente la construcción. No arrancaron cursos, no entraron agentes estadounidenses a impartir capacitación dentro de esas instalaciones y tampoco se inauguró el centro.
Incluso la información oficial de Querétaro describió el acto como la colocación de la primera piedra de una instalación futura destinada a capacitación policial.
Eso no elimina la obligación que ahora plantea la SRE: si finalmente agencias de Estados Unidos participarán formalmente en la capacitación, el esquema de cooperación deberá recorrer los canales federales correspondientes antes de ponerse en marcha.
Pero sí cambia el momento jurídico y político de la discusión.
No se está hablando de una academia que lleve meses funcionando fuera del control federal. Se trata de una obra apenas iniciada y de un modelo de cooperación que todavía deberá formalizarse antes de operar.
De la visita al procedimiento
También cambió el sujeto central del cuestionamiento.
El lunes las críticas presidenciales alcanzaron directamente a Mauricio Kuri y Ronald Johnson por la realización del encuentro.
Este martes la exposición se concentró principalmente en las palabras de Iován Pérez y en el alcance futuro que tendría la participación de agencias estadounidenses.
La propia Presidenta resumió ahora la exigencia de una manera mucho más concreta: que el Gobierno de Querétaro siga los procedimientos y solicite las autorizaciones correspondientes.
Ese planteamiento está lejos de las interpretaciones políticas que durante las primeras horas llegaron a hablar de “injerencia”, “entreguismo” e incluso “traición a la patria”.
Hasta ahora, ni la SRE ni la Presidencia han anunciado una acusación penal contra Kuri.
Lo que existe es una exigencia administrativa e institucional: llevar el proyecto al GANSEG antes de que comience la cooperación internacional prevista para la academia.
Y queda una pregunta pendiente para la propia Federación.
Si Relaciones Exteriores recibió desde el 25 de septiembre el aviso de la visita del embajador, aún falta conocer qué respondió durante los siete días previos al evento, si solicitó ampliar la información o si hizo alguna prevención al Gobierno de Querétaro antes de la colocación de la primera piedra.
La polémica, por tanto, ya no está donde comenzó.
La visita sí fue notificada. La academia todavía no funciona. La obra apenas empezó. Y el punto que queda por resolver es el procedimiento federal que deberá cumplirse antes de que la cooperación estadounidense entre efectivamente a las aulas que todavía están por construirse.







