Ciudad de México.— En un intento por reposicionarse como alternativa competitiva frente a Morena rumbo a los próximos ciclos electorales, el Partido Acción Nacional (PAN) presentó una serie de cambios estructurales que buscan modernizar su operación interna, abrir candidaturas y fortalecer su militancia. Las modificaciones fueron aprobadas en su Asamblea Nacional y representan el ajuste organizativo más amplio del partido en más de una década.
El primer cambio contempla que las candidaturas se definirán mediante encuestas internas o procesos de elección abierta, con la intención de disminuir decisiones cupulares y ampliar la legitimidad de sus postulaciones. La dirigencia argumenta que este método permitiría candidaturas más competitivas en estados donde el partido ha perdido terreno.
El PAN también abrió la puerta a que cualquier ciudadano, sin militancia previa, pueda competir por las postulaciones. La convocatoria buscará perfiles con liderazgo comunitario, social o académico, un giro que pretende recuperar sectores donde el partido tuvo presencia histórica y que en los últimos años migraron hacia opciones alternativas.
Otro eje relevante es la afiliación digital, que eliminará trámites presenciales y permitirá registrarse mediante una aplicación móvil. Con ello, el PAN pretende sumar miles de nuevos simpatizantes, especialmente jóvenes, reduciendo los intermediarios que durante años controlaron el padrón en distintos estados.
La Asamblea aprobó además la alternancia obligatoria en dirigencias estatales y nacionales, lo que implicará rotación equitativa entre mujeres y hombres para cargos internos. La medida responde a las presiones de grupos internos que exigen mayor apertura para renovar liderazgos.
Uno de los anuncios más ambiciosos fue la creación de un “ejército panista”, integrado por 150 mil personas dedicadas a trabajo territorial y digital permanente. De acuerdo con la dirigencia, este modelo busca profesionalizar la operación política en campo y equilibrar la estructura territorial que Morena ha consolidado mediante programas sociales y comités comunitarios.
Finalmente, el partido definió una nueva doctrina basada en los “valores de patria, familia y libertad”. Dirigentes consultados señalan que esta reformulación pretende actualizar los principios fundacionales sin romper con la tradición histórica del partido.
Los cambios llegan en un momento de reacomodo político nacional. Mientras Morena conserva mayoría territorial y electoral, el PAN busca fortalecer su presencia en entidades del Bajío, el norte del país y zonas urbanas donde conserva competitividad. La dirigencia confía en que la reestructura permita recuperar espacios perdidos y renovar su identidad ante un electorado que exige mayor transparencia, apertura y eficacia política.






