La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este lunes que la salida de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General de la República (FGR) fue resultado de un acuerdo conjunto. La mandataria aseguró que el fiscal “cumplió un periodo” y que ahora “inicia otro”, al justificar su propuesta de enviarlo como embajador de México.
El anuncio, realizado en Palacio Nacional, responde a una de las preguntas más insistentes de la conferencia: ¿por qué ofrecer una embajada al fiscal saliente?
“Se cumplió un periodo, inicia otro. Lo acordamos conjuntamente. Mi respeto y reconocimiento al fiscal Alejandro Gertz Manero”, declaró Sheinbaum.
A la pregunta expresa sobre si hubo resistencia del fiscal para dejar el cargo, la presidenta afirmó que “no hubo oposición”, y que Gertz Manero aceptó la propuesta diplomática:
“Él acepta irse a una embajada e inicia una nueva etapa que tiene que cumplir con el procedimiento del Senado”.
Sobre el país al que el todavía fiscal será enviado, Sheinbaum evitó dar detalles y pidió no adelantar información:
“Ya en su momento, no comamos ansias”.
Lectura política: un cierre terso para una gestión cuestionada
Aunque la mandataria insistió en que se trata de un “cambio natural de ciclo”, la salida de Gertz ocurre en medio de:
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investigaciones polémicas,
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señalamientos constantes sobre uso político de la institución,
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decisiones controvertidas en casos de alto impacto,
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y cuestionamientos sobre su salud y capacidad operativa.
La designación de una embajada como vía de salida confirma que la Presidencia busca un relevo sin confrontación pública, dejando al Senado la aprobación formal del nombramiento y al Ejecutivo la operación de un cambio que reconfigurará la conducción del Ministerio Público federal.






