Home Destacada Canasta básica al alza: golpe silencioso a millones de hogares en México

Canasta básica al alza: golpe silencioso a millones de hogares en México

En julio de 2025, el costo de la canasta alimentaria volvió a mostrar que la pobreza en México no solo persiste, sino que se profundiza. Con aumentos anuales de 2.9 % en zonas rurales y 4.3 % en urbanas, las cifras del Inegi exponen un escenario en el que los salarios no alcanzan para cubrir lo más básico, mientras las autoridades presumen estabilidad económica.

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La pobreza en México tiene nuevas cifras, pero el drama es el mismo: millones de familias siguen contando pesos para poner comida en la mesa. En julio de 2025, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) —ahora a cargo de medir la pobreza tras la desaparición del Coneval— reveló que el costo de la canasta alimentaria aumentó 2.9 % en el ámbito rural y 4.3 % en el urbano respecto al año anterior.

Este incremento es más que un dato técnico: es un recordatorio de que en las zonas urbanas el precio de lo básico crece por encima de la inflación general (3.5 %), erosionando el poder adquisitivo de quienes dependen de su salario para sobrevivir. En el campo, aunque el alza fue menor a la inflación, el impacto real es devastador, pues ahí los ingresos son más bajos y la informalidad domina.

La variación respecto a julio de 2024 muestra una aparente “desaceleración” —5 puntos menos en el campo y 3 puntos menos en la ciudad—, pero esta lectura es engañosa: la canasta ya se encuentra en niveles históricamente altos. El golpe no se mide en porcentajes, sino en platos vacíos.

Alimentos que pesan más en el bolsillo
En el análisis del Inegi, los rubros de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar y el bistec de res son los que más presionaron al alza la canasta alimentaria, especialmente en el medio rural. Le siguen la carne molida de res en el campo y la leche pasteurizada en las ciudades. Estos productos, considerados básicos para millones de familias, se han convertido en lujos para no pocos hogares.

Pobreza medida en pesos y carencias
Las llamadas Líneas de Pobreza por Ingresos determinan si una persona puede cubrir la canasta alimentaria y no alimentaria. Son, además, referencia clave para medir la Pobreza Multidimensional, que combina el ingreso con otras carencias. En julio de 2025, el costo de la canasta total (alimentaria + no alimentaria) subió 3.1 % en zonas rurales y 3.6 % en urbanas, con mayor peso en rubros como cuidados personales, educación, cultura y vivienda.

El dato que no se presume
Mientras el gobierno federal destaca que la gasolina magna acumula más de tres años con variaciones anuales negativas en su precio (-1.2 % en julio), la realidad es que este alivio en los combustibles no se traduce en abaratamiento de los alimentos. Por el contrario, los hogares ven cómo la mitad o más de sus ingresos se va en lo más elemental.

En un país donde la desigualdad se mide en el carrito del supermercado, los datos del Inegi revelan algo que no se ve en los discursos oficiales: la inflación puede bajar, pero la pobreza no. Y mientras no haya políticas públicas que ataquen las causas estructurales —empleos precarios, bajos salarios, concentración de la riqueza—, la estadística seguirá maquillando un hecho incuestionable: cada vez más mexicanos comen menos y peor.

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