Ciudad de México, 10 de febrero de 2026.-En plena escalada de tensiones entre México, Estados Unidos y Cuba por el suministro de petróleo, y los señalamientos sobre Cuba, que revende a Asia el petróleo que le regalan, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió con una frase que ha generado controversia: “No tenemos información de ello”.

La declaración se dio durante la conferencia matutina de este martes, al ser cuestionada sobre las acusaciones del subsecretario de Estado de EE.UU., Jeremy Lewin, quien señaló que Cuba revende a Asia parte del petróleo que recibe de Venezuela.

Lewin, en declaraciones recientes, detalló que Cuba importa alrededor de 70 mil barriles diarios de crudo venezolano, de los cuales revendería hasta 40 mil barriles en mercados asiáticos (principalmente China y otros compradores), generando ingresos que, según Washington, sostienen al gobierno cubano en medio de su crisis energética y humanitaria.

Esta práctica, denunciada como un mecanismo para evadir sanciones estadounidenses, ha sido usada por la administración Trump para justificar amenazas de aranceles a terceros países que suministren combustible a la isla.

Sheinbaum, sin embargo, optó por una respuesta escueta y cautelosa:

“No tenemos información de ello. Nosotros, como lo he dicho en varias ocasiones, el petróleo que se envió a Cuba, la mayor parte es a través de un contrato eh de compra como con cualquier país del mundo, otra parte fue por razones humanitarias. Y en este momento estamos haciendo todas las gestiones para poder eh, pues enviar nuevamente petróleo, que es muy necesario para el pueblo de Cuba eh y que no tenga efectos para el pueblo de México. Entonces, eh, como lo dije ayer, consideramos que es muy injusto que se ponga Aranceles a quien envía petróleo a Cuba. Eh y vamos a seguir ayudando con ayuda humanitaria de distinto tipo.”

La frase inicial —“No tenemos información de ello”— ha sido interpretada por opositores y analistas como una forma de fingir demencia o evadir el fondo de la acusación. Críticos en redes y medios conservadores señalan que el gobierno mexicano, con acceso a inteligencia diplomática y reportes de Pemex, difícilmente podría desconocer del todo las prácticas de reventa que han sido documentadas durante años en el intercambio Venezuela-Cuba. “Es una negación conveniente para no confrontar directamente la narrativa de Washington ni comprometer la posición de solidaridad con La Habana”, comentó un analista político en redes.

El contexto es delicado: México ha pausado temporalmente envíos de crudo a Cuba en semanas recientes (confirmado por Sheinbaum como “decisión soberana” de Pemex y no por presión externa), mientras explora vías diplomáticas para reanudarlos sin exponerse a aranceles estadounidenses. La mandataria ha enfatizado que los envíos representan menos del 1% de la producción nacional y responden a razones humanitarias, no políticas, para evitar un colapso en hospitales y refrigeradores en la isla.

Mientras tanto, el gobierno cubano no ha comentado directamente la acusación de Lewin, y la administración Trump mantiene su ofensiva: un decreto ejecutivo reciente permite imponer tarifas a naciones que suministren petróleo a Cuba, en un intento de asfixiar económicamente al régimen de Díaz-Canel.

Sheinbaum cerró su intervención reafirmando el compromiso humanitario: “Vamos a seguir ayudando con ayuda humanitaria de distinto tipo”, incluyendo envíos de alimentos y suministros básicos previstos para esta semana.

La declaración ha avivado el debate: ¿falta de información real o estrategia diplomática para no escalar el conflicto con EE.UU.? En Palacio Nacional, la respuesta fue clara: desconocimiento oficial y defensa de la soberanía mexicana en sus decisiones energéticas.

Fuentes: Conferencia matutina Presidencia de la República (10 feb 2026), Reuters, The Guardian, Diario Versión Final, Al Jazeera y reportes del Departamento de Estado de EE.UU.