Ciudad de México, 5 de enero de 2026.-La presidenta Claudia Scheinbaum condenó este lunes la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria leyó un posicionamiento oficial del Gobierno de México, donde rechazó de manera categórica cualquier forma de injerencia en asuntos internos de otros países.
«La posición de México frente a cualquier forma de intervención es firme, clara e histórica», declaró Sheinbaum. «Rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países.
La historia de América Latina es clara y contundente: la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar ni estabilidad duradera».
La mandataria enfatizó que solo los pueblos pueden decidir su futuro, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir su forma de gobierno, principios consagrados en la Constitución mexicana, la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
«La soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son opcionales ni negociables», agregó, al advertir que acciones unilaterales como la «Operación Absolute Resolve» —nombre dado por Washington al operativo— no conducen a la paz ni al desarrollo en el siglo XXI.
Sheinbaum propuso una alternativa basada en la cooperación continental, con cinco ejes principales; respeto pleno a la soberanía, inversión productiva en infraestructura, ernergía, educación y tecnología, integración económica regional con cadenas productivas compartidas, bienestar social para reducir desigualdades, y diálogo permanente entre iguales.
En relación con Estados Unidos, la presidenta destacó la cooperación bilateral en materia de seguridad y combate al narcotráfico, basada en cuatro principios: respeto a la soberanía, responsabilidad compartida, confianza mutua y cooperación sin subordinación.
Mencionó logros como la reducción del 37% en homicidios dolosos, incautaciones de drogas y extradiciones, al tiempo que señaló responsabilidades compartidas, como el flujo ilegal de armas desde EE.UU. y el consumo de drogas en ese país.
«El continente americano pertenece a los pueblos de cada uno de los países que lo conforman», concluyó Sheinbaum, citando a Abraham Lincoln y Benito Juárez: «Cooperación, sí; subordinación e intervención, no».
La postura mexicana se alinea con pronunciamientos conjuntos emitidos por gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España, que rechazan acciones unilaterales y llaman a soluciones pacíficas. Sheinbaum confirmó conversaciones telefónicas con líderes como Pedro Sánchez (España) y Gustavo Petro (Colombia) para coordinar posiciones regionales.
El posicionamiento se da en un contexto de tensiones hemisféricas, tras la captura de Maduro —trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico— y amenazas implícitas de Washington hacia otros países. La presidenta descartó modificaciones en la política exterior mexicana y reiteró que no hay planes inmediatos para una llamada con el presidente Donald Trump.





