Washington, 07 de febrero de 2026.-La Administración de Donald Trump anunció que alcanzó cifras récord en la expulsión de migrantes sin antecedentes penales durante su primer año de su segundo mandato, destacando más de 675 000 deportaciones forzadas y cerca de 3 millones de salidas (incluyendo deportaciones voluntarias) pero aún no alcanza el record de Barack Obama ni de Joe Biden.
Aunque la Casa Blanca promovió estas cifras como “históricas”, comparar con precisión las cifras de distintas administraciones es complejo porque no hay una definición única de “deportación” y las metodologías cambian con el tiempo. Esto hace difícil saber exactamente cuántas expulsiones equivalentes se han producido bajo cada gobierno.
Durante las administraciones de Obama y Biden, el número total de personas removidas del país —incluyendo deportaciones ordenadas por jueces, expulsiones administrativas y retornos sin orden judicial— fue mayor que las cifras acumuladas de Trump hasta ahora.
En contraste, Trump ha aplicado una política diferente, enfocándose en detener y expulsar tanto a migrantes con antecedentes como a quienes no tienen antecedentes penales, sin distinguir entre ellos, y con acciones de inmigración dentro del país además de en la frontera. Esta estrategia ha generado preocupación entre organizaciones defensores de derechos humanos.





